El grupo aeroespacial español GMV y el de defensa y tecnología Indra forman parte de los grandes contratistas internacionales que se adjudicaron junto a Airbus y Boeing sendos contratos para el desarrollo de sistemas para el control y la vigilancia aéreos de los países de la OTAN. El fabricante de aviones europeo y el estadounidense anunciaron ayer por separado el lanzamiento de los equipos para desarrollar los nuevos conceptos de seguridad.

GMV, que factura unos 250 millones de euros al año, participará en el proyecto de Airbus junto a las británicas Northrop Grumman y BAE Systems, las estadounidenses IBM y Lockheed Martin, la polaca Exence y la canadiense MDA. Este consorcio tiene como nombre Aspaaro (Atlantic Stralegic Partnership for Advanced All domain Resilient Operations).

 

Boeing

También ayer, Boeing anunció la adjudicación de un contrato de 15.700 millones de dólares (14.150 millones de euros) de la OTAN para otro de los programas de los futuros conceptos de vigilancia. La compañía se encargará de las fórmulas para reemplazar los aviones Awacs E-3 de la OTAN en 2035.

Indra participa en el plan de Boeing a través de un consorcio Ilamado Abiliti, en el que también se encuentran Leonardo (Italia), Inmarsat (Reino Unido) y Thales (Francia). Las empresas, que trabajan desde 2019 en este proyecto, incorporarán también a la alemana ESG Elektroniksystem und Logistik y a la británica Mott MacDonald.

Estos programas se lanzan en un momento marcado por la invasión rusa de Ucrania y el compromiso de los países de la OTAN de elevar al 2% del PIB su gasto militar, lo que ofrece grandes oportunidades a las empresas de Defensa. Ayer, la española Sapa selló un importante acuerdo estratégico con la estadounidense Honyewell para vehículos militares.